¡Cuántas veces bebí de un agua así por los caminos! La oigo y la paladeo: es igual que la otra. Poco ha cambiado el paisaje en estas medianías.
Atarjeas de casi un siglo, cimbreando la transparencia fría de la vida.
Atarjeas de casi un siglo, cimbreando la transparencia fría de la vida.
Las yerbas crecen y se alongan a la humedad. Relinchones, acebenes, gamonas. Un baifito corre, tímido y libre. El cigarrón salta lejos de mi mano, con sus patitas como fósforos quebradizos. Y los perenquenes, debajo de las piedras vivas, me miran y me hacen morisquetas.
Las chuchangas duermen entre la corteza de los almendreros, una alpispa se posa en un majano y abana el aire con su cola inquieta. Me mira, desafiante, como desafía el escobón a las nubes, tan momio en la rama y tan fuerte en su ambición.
Todo me hace escuchar las voces de la infancia.
Como aquel rumor del agua por la calzada y los niños con sus manos abrazando el aire.
Voces II
Fotos Virgi
Como aquel rumor del agua por la calzada y los niños con sus manos abrazando el aire.
Voces II
Fotos Virgi




