domingo, 1 de febrero de 2026

Milagro






Durmiendo bajo tierra, pacientes hasta lo indecible, las semillas aguardan su momento. Pueden esperar años y décadas sin desmoralizarse. Cuando llega la lluvia y penetra en sus diminutos cuerpecillos, ocurre el prodigio. Se hinchan, toman fuerza, de la nada sacan raíces, tallos, brotes y, al fin las delicadas flores que nos ofrecen generosamente. Los campos antes yermos de Fuerteventura, brillan con los pequeños soles de relinchones y corazoncillos, el lila de los alhelíes o el añil de la viborina. Al pie o en las laderas de las antiguas montañas, la floración es un prodigio que emociona.






Las gavias, otrora marrones, se pueblan de verdor. Los barranquillos se olvidan de la arena y lucen con lo mejor de aulagas y matorriscos. Hasta los volcanes parecen reverenciar las simientes, transformadas ya en un manto de verdor que cubre el paisaje. Fuerteventura, matriarca isleña y sabia, vuelve a asombrarnos sin pretensiones de grandeza, únicamente con el poderío sencillo de las flores silvestres.







Texto y fotos, Virginia














 

Gato XIV


Siempre sabio, mi gato me observa con displicencia. Seguro piensa en las razones de mis inquietudes, cuando la vida puede ser tan sencilla. Sólo echarse al sol, comer, dormir enroscado y, a ratos, jugar enloquecido. No entenderá cómo no aprendo de su vida gatuna, pero la verdad, es que me cuesta mucho.




Texto y foto, Virginia

jueves, 29 de enero de 2026

Constancia



Allí estaba.
Tanto buscarla y la encontró en el sitio menos pensado. La escalera al cielo, luminosa y sencilla.
Empezó a subir.

Ochenta escalones.
Doscientas treinta.
Mil quinientos sesenta.
Tres mil.
Y el cielo siempre arriba.

Aún no ha llegado, es un punto ínfimo en el azul lejanísimo.


viernes, 9 de enero de 2026

Alegría de Año Nuevo


 

 


 
Compartido con: Público

Que empiece el año con noticias así, es un placer muy gratificante.
Gracias, Minificción (México), Inmediaciones (Bolivia), Plesiosaurio (Perú).


Microrrelatos publicados que me alegran este primer día del año. 
Compartido con: Público
Que empiece el año con noticias así, es un placer muy gratificante.
Gracias, Minificción (México), Inmediaciones (Bolivia), Plesiosaurio (Perú).
Microrrelatos publicados que me alegran este primer día del año.
Compartido con: Público

 

martes, 30 de diciembre de 2025

Fantástica sorpresa


Muy orgullosa y feliz de verme en el resumen que hace el crítico literario Eduardo García Rojas acerca de los libros del año en Canarias, en el periódico Diario de Avisos

Muchísimas gracias, Eduardo.


(La portada que se aprecia es del primero y aquí se referencia el segundo)

martes, 23 de diciembre de 2025

El Árbol de Portalegre




Plantado en 1838 y en medio de una plaza que da la bienvenida a la ciudad portuguesa de Portalegre, este longevo plátano es una de sus insignias más espectaculares. Catalogado como uno de los ejemplares arbóreos más valiosos del país, la copa posee un diámetro de 38 m. y las potentes ramas que se extienden paralelas al suelo, se apoyan en una veintena de esteos de hierro, para evitar el desgajamiento. A su sombra se han celebrado triunfos deportivos y políticos, fiestas y todo tipo de celebraciones.





Si lo tuviéramos aquí, en Santa Cruz, ya le habrían podado las ramas para no molestar a los transeúntes, que las hojas no manchen el suelo o que las raíces no levanten el pavimento. Un árbol de casi dos siglos dando vida a su alrededor, orgullo de un pueblo que lo tiene en gran estima y lo mima sabiendo su valía, digno de ser preservado para generaciones futuras. 

Todo un ejemplo para quienes, con soberbia y poderío, arrasan con los árboles por las razones más peregrinas y absurdas. 




Texto y fotos, Virginia



viernes, 12 de diciembre de 2025

Incógnita


Mi hermanita y yo nunca habíamos pasado una Navidad tan triste. Nos dijo Tita, la vecina, que mamá viajó al cielo sin tiempo a despedirse. Y que a papá se lo llevaron unos ángeles disfrazados de policías, para que no los reconocieran al entrar en el portal. 

Ahora estamos con otros niños en una casa desconocida, esperando que papá o mamá vengan a recogernos. O mejor, que vengan los dichosos ángeles, eso sí estaría bien.




Microrrelato publicado en el Colectivo Internacional de Minificción, acerca del tema del mes, la Navidad.


Texto y foto, Virginia