domingo, 20 de noviembre de 2011

Regreso



Alguien vendrá.
Con las muletas de andar por el mundo.

No ha de traer la llave.
Ni un plano para reconocer la casa.
Le dolerá
el hígado
las muelas.

Los huesos
allá adentro.



Vendrá con su saco de recuerdos,
encima la viga,
aquí la puerta,
la ventana a lo lejos.



Una grieta carmesí
brillando bajo la luz.

Imposible de cerrar
imposible de curar.

Volverá.
Sin saber para qué.




Fotos Virgi

martes, 15 de noviembre de 2011

Pupila y palabra XXV




Celda


William Hogarth tenía ya fama como pintor cuando acude a la cárcel para conocer a Sarah Malcolm. Corre el año 1733 y la joven en pocos días será ajusticiada. El porte orgulloso y la seguridad de sus movimientos impactan al artista, que la observa con respeto. La celda es oscura y las partes blancas de los ropajes semejan gruesas pinceladas de luz. Casi no habla con ella, acusada de robo y asesinato a su ama y a un par de familiares. En la cámara, húmeda y fría, se huele la desolación.
Nunca se supo con certeza como fue el crimen, pero el pintor consigue traernos a alguien a punto de morir, mientras por los huecos de la puerta creemos oír lamentos, gritos, oraciones.
Sarah pide un rosario y se sienta a esperar la llamada del cadalso.
Hogarth la pinta con lejanía, lozana como joven que era, sin vacilación ni remordimiento. Con los brazos cruzados, tanto parece importarle el ajusticiamiento, como que el pintor acabe de una vez su retrato. El artista la coloca a un lado del cuadro y al otro, la puerta, símbolo que desde los egipcios había que traspasar para llegar al más allá.
Cualquier simbología está aquí ajena a Sarah Malcolm. Los ojos negros perforan el aire enrarecido de la celda y ven lo que nosotros no logramos imaginar.


William Hogarth, con su realismo vanguardista, nos transmite la duda de si la verdad o la mentira pueden tener algún valor frente a la muerte.




William Hogarth (1697-1764)
Sarah Malcolm, 1733
Galería Nacional de Escocia

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Miradas IV




Con tanto rumor, nunca supe cuál era el verdadero.







Al beber, se hizo de porcelana.





Delicioso escaparate donde leer el periódico.





Navegar más allá de la luz.


Fotos Virgi

jueves, 3 de noviembre de 2011

Salto

Como una araña precisa y experimentada, se colgó de la hoja. El rojo la llamaba con fuerza y el vacío le era ya sobradamente conocido. Cogió impulso y ¡zas! se lanzó.





Atravesó una lluvia de copos que enfrió su corazón ardiente. Tardaría un tiempo, décadas tal vez. Nada arredraba el salto que había dado, ni el calor, ni el hielo de las miradas. Si acaso, los copos templaron su piel.






Quería cruzar al otro lado, el muro la esperaba, impávido y lejano. La tarde se estremecía con la luz del otoño, sorprendente entre las nubes como elipses, como cuerdas, como líneas trazadas por los dioses con los colores del Olimpo.





Se hizo gris en la paleta del cielo.



Fotos Virgi

sábado, 29 de octubre de 2011

Anclaje

un paso
un vuelo





sobre el silencio





el humo





las piedras




y yo
tan anclada a la tierra



Fotos Virgi

miércoles, 26 de octubre de 2011

Fringe




Después de dos meses, aún me queda el aroma colorido y ruidoso del Festival Fringe de Edimburgo. Calles rebosantes de gente. Actores que bailan, cantan, te regalan globos, flores, sonrisas, invitaciones. Aquí una actriz jovencísima, más allá un equilibrista. En medio, un titiritero o un contorsionista. Músicos, bailarinas, ilusionistas, mimos.
Actúan en plazas y jardines, debajo de los árboles y sobre los adoquines húmedos. Encima de un taburete, una bicicleta o una barra. Medio desnudos, o vestidos con ropas de época, cubren un recorrido subyugador y repleto de ideas sorprendentes.
Sueltas una libra, más allá dos, sentada en el parterre sonríes, de pie olvidas que tenías hambre, desde una terraza oyes un coro, tomas la sopa del día viendo vampiros, acróbatas, doncellas, bailarines de claqué, un gaitero inasequible al desaliento o una mujer de rojo sobre los travesaños de una escalera.




























Es el Fringe


Para Sue, porque hubiera estado genial encontrarnos en la Royal Mile. Por ejemplo.


Fotos Virgi

viernes, 21 de octubre de 2011

Seguimos




















15 octubre en Tenerife
Fotos Virgi