Las portadas de Spirit me descubrieron otra manera de hacer y ver el cómic.
Cuando en mi época de amor insoslayable por las viñetas, los globos, las historietas, los colorines, descubrí a Will Eisner, supe que el abanico se abría mucho más al ver sus arriesgados encuadres y sus tomas de cines. Entre las luces y las sombras de la noche, las alcantarillas, los malos y los buenos, las vampiresas y los vagabundos, un genio trazaba las historias de la vida y de las ciudades, con un dominio y un humor que me capturaron sin remedio. 
4 comentarios:
¡La de buenos ratos que paso releyendo sus cómics! Admiro su trazo, tan natural, sus entintados, sus perspectivas, su dinamismo, su sabor añejo... Y me pasma lo prolífico que era.
Ya somos dos los capturados
Seguramente seremos miles porque era un auténtico genio. Besos en viñetas a tu contestación
Pues yo lo conocí de mayorcito y entiendo que es un auténtico crack. Me alegró verlo en tu blog.
Hola Virginia, que no Virgi... una gran diferencia... si.
hora 17_21:35 :) Del día 23 de mayo de 2013. :)
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