- ¿Qué me decías de un cielo azul cercano?
- Que entré en una habitación abandonada y toqué un pedazo de cielo.
- Jajajaja…menuda estupidez, no hay cielo en la tierra.
- Eso es lo que tú piensas, pero el cielo puede estar más cerca de lo que crees, sólo hay que abrir los ojos del alma para ver un cielo azul y sin mácula.
Texto y foto, Virginia