martes, 19 de mayo de 2020

Mi sur



 
Mi sur que con cuatro gotas se refresca y se viste de colores.
Sean unas noriegas zanquiadas, una posma vespertina o un chipichipi inesperado, cualquier agüilla la absorbe con humildad y contentura.















Y si coge centro, como dicen por allí, en nada salen maravillas, corregüelas, relinchones. De los escobones brotan albas flores que tintinean atrayendo a las abejas, entretanto los tajinastes redondean su cuerpo con flores lilas y rosadas. Las gamonas sacan las delicadezas sin pudor y las pencas se festonean de brillantes anaranjados. 


















Altabacas, magarzas, matorriscos, hinojos, corazoncillos, abren los pétalos al sol y se encaraman por las chapas, buscando la cumbre, entre eras, atarjeas y barrancos.


Mi sur agradecido, abierto y luminoso. 
Como sus gentes.


 
Texto y fotos, Virginia