domingo, 18 de marzo de 2012

Pupila y palabra XXVIII



 Vastedad


Lucen galas de domingo y ademanes de diario. Avanzan seguros de sí mismos, ignorando que el pintor los retrata con pincel fotográfico, empequeñecidos en la grandeza de la iglesia. No le importa lo que representan, sus ojos son para las líneas, los arcos, la cuadrícula del suelo, los ventanales que dejan pasar la luz, limpia de cultos.
Los ve en proporción a la arquitectura, simples paseantes frente a la vastedad magnífica del templo. Con pasos decididos se acercarán para comprobar la exactitud de la mirada, la pureza de los trazos, la fe que impregna el lienzo.
A Saenredam poco le dicen los halagos o las críticas. Ha encontrado un sendero para plasmar el alma de la arquitectura religiosa. Diáfanas o en penumbra, sus iglesias nos atrapan y quisiéramos reposar dentro, rezar sin oraciones, meditar con la luminosidad del gótico sin adornos.
Piedra, madera, cristal. Pocos elementos para elevar edificios imponentes y majestuosos donde las personas son muñecos deambulando en un mundo que desconocen, espacios blancos, silenciosos, pese al frufrú de los vestidos y el tintineo de las joyas.
En la quietud del templo, un grupo poderoso avanza. A un lado, los perros dan la medida de la indiferencia y, la serena quietud que pinta Saenredam, sube por las columnas, se instala en el techo, goteando lenta, muy lentamente, hasta llegar a nosotros.




Iglesia de San Bavón, Haarlem
Pieter Saenredam (1597/1665)





61 comentarios:

El Joven llamado Cuervo dijo...

El arte nos devuelve algo al menos, de todo lo que perdemos. Un abrazo.

virgi dijo...

Si, nos devuelve mucho y nos redime de nuestras miserias.
Otro abrazo para ti, Joven.

Genín dijo...

Prefiero hospitales bonitos, bien equipados y gratuitos, o refugios para indigentes, residencias para ancianos, invertir con las familias de parados que embargan sus casas y se quedan en la calle y debiéndolas...
En fin, es un modo de pensar, si, ya se que debiera de haber lugar para todo,pero no lo hay...
Besos y salud

virgi dijo...

Tienes razón, Genín, estamos atravesando una época muy dura y mucha gente lo está pasando muy mal. A mí, particularmente los ancianos me entristecen muchísimo. Todo lo que han hecho por nosotros, la vida que llevaron y ahora, mira...
Un abrazo

Isabel Barceló Chico dijo...

Esos edificios más parecen estar hechos para asombrarnos y empequeñecernos que para darnos cobijo. Con todos los respetos, el arte románico se me antoja más humano, más próximo, más nuestro. El gótico parece apuntar a una grandeza que nos es extraña, ni el pobre ni el doliente se sienten allí reconocidos, sino minimizados como esos grandes personajes de la pintura de Saemredan, sustituibles, inidentificables, transitorios al fin, frente a lo que es y representa la eternidad. Si he dicho alguna inconveniencia, no lo toméis a mal: no durará ni una millonésima parte del tiempo que durará la iglesia de San Bavon y todo lo que ella representa.
Preciosa entrada, virgi. Un abrazo muy fuerte.

virgi dijo...

Me encantan las coincidencias contigo, Isabel. Yo también prefiero una iglesia románica, me parece mucho más acorde al alma. Su silencio tiene que ver más con el espíritu que con la magnificencia del gótico. Yo veo una de esas catedrales y no suelo conmoverme. Sin embargo entro en una pequeña iglesia del s.x y se me ponen los pelos de punta.
Un abrazo grande para ti.

Larisa dijo...

Hala, qué personas tan solemnes. Me gusta más la naturaleza de fuera. No me cuentes cosas de templos. Mi dios favorito no gasta de eso.

Que nos vemos esta semana, jaté. No te asustes por el bigote. Las portuguesas merecemos un respeto.

Besis.

virgi dijo...

¿en serio? no me lo creo!!!!!!!!!!!

TriniReina dijo...

El contraste entre la arquitectura del edificio y las personas es descomunal. Qué pequeños y frágiles si nos comparamos con la piedra.
"Vastedad"...Perfectamente elegido

Besos

virgi dijo...

Con el inmenso vocabulario que tienes, Trini, si te ha parecido adecuado me dejas contenta.
Besos y gracias

Esilleviana dijo...

Disfrutar de la interpretación que nos regalas en esta dilatación es todo un lujo. Tus palabras, siempre elegantes, detallan lo que guardan las imágenes.
Me ha gustado leer tu apreciación.
No conocía esta iglesia.

un abrazo

Isabel dijo...

Los poderosos y las catedrales siempre se han llevado bien.

Curiosa perspectiva la que se nos muestra, están claras sus preferencias.

Besos.

De cenizas dijo...

Una interesantísima manera de ver en cuatro dimensiones... alto, largo, ancho... y tus palabras.


besos.

(Los perros en la iglesia, me ha sorprendido)

Isabel Martínez Barquero dijo...

No conocía a este pintor, Saenredam, y gracias a ti ya no es me es un extraño. Tiene sentido de la perspectiva y da sensación de hondura. Incluso, los colores que usa, tan claros, me resultan propios de un espíritu optimista, pues las catedrales e iglesias góticas no suelen tener ese colorido, sino una atmósfera gris.
Al margen de estilos arquitectónicos (también me legan más, o me sobrecogen más, los estilos más sencillos, como el románico o prerrománico), reconozco que este pintor tiene una lineas muy depuradas y puras, una luz que me atrae.
Para su suerte (si la aprecia desde algún lado), reposa en una de las iglesias que tanto pintó.
Un abrazo enorme, querida Virgi, y lleno de agradecimiento hoy, que he aprendido mucho a tu lado, además de gozar el magnífico texto que nos ofreces.
Y besos, muchos, muchos, querida amiga.

Sarco Lange dijo...

No son cu4atro paredes, no son los cerámicos, no somos nosotros. Es lo otro.

Bs.

V dijo...

Para mi este señor es un descubrimiento.¡Cuanta luz! Bueno,como sabes, la idea era subir cuanto más alto mejor para así estar lo más cerca posible del creador.
Que paradoja, po que en el fondo consiguieron empequeñecer y estar más lejos del prójimo.
A mi de todas formas larquitectura gótica me impone. Y el sonido que rebota en las basílicas es inigualable.
Como el viaje no termina me voy a las miradas y me encuentro con una puerta que da a otra puerta.
Lo escribe y lo describe usted muy bien. Un abrazo.

José Alfonso. dijo...

La grandiosidad, a veces, nos redime desde el deseo de la esperanza que nos insinúa el hecho de otras posibilidades y nos habla de superación.

Un abrazo, Virgi.

Ginebra dijo...

Una dibujo perfecto y un texto muy interesante.
Muy didáctico, señorita Virgi. Un placer pasear por una pintura renacentista a través de tus letras.
Besos

ñOCO Le bOLO dijo...


· Casi fotográfico. Esta bien tu incursión en este campo. Es descubrir nuevos mundos, dentro de éste.

· BdPH

CR & LMA
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·

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Precioso relato donde he podido aprender algo nuevo. He conocido un pintor que debió ser muy especial y sensible. Los espacios son amplios y con luz, todo muy distinto de lo que conocemos normalmente lúgubres y con falta de luz y alegría.
Me ha encantado una vez más, pasar por tu espcio.
Besicos muchos.

Elvira dijo...

Todo lo que le dices a Isabel Barceló, todo, lo firmo. Parece que me hayas adivinado el pensamiento. Besos!

LA ZARZAMORA dijo...

Ante esa vastedad espacial y la literatura con la que la acarician tus palabras, una se siente tan, pero tan pequeña.

Besos, tesoro.

mi nombre es alma dijo...

A veces el artista se olvida del ser humano o lo empequeñece, a veces creo, que hace bien.

mateosantamarta dijo...

Y como sobran esas figuras presuntuosas en ese espacio ansioso de infinito. Apenas conozco a este pintor -vergüenza-, cosa que voy a remediar mínimamente ahora mismo a través de tu enlace. Un abrazo. Veo al principio una iglesia que invita a conocer mejor su obra.

virgi dijo...

Querido Mateo, te gustará sin duda. Su obra es muy personal, le da a la arquitectura un toque tan propio que nos produce una sensación de luminosidad y acogimiento. Trabajó siempre en torno a aquitecturas religiosas, donde las personas deambulan con naturalidad, como si estuvieran en un parque.
La primera vez que lo ví, me impactó mucho, no recuerdo si fue en Amsterdam hace añísimos o en otro lugar.
Lo cierto es que para mí es muy cautivador.
Me alegraré si te gusta después de esta entrada.

edgar dijo...

Ya ves, a Saenredam sí que lo conocía. Precisamente el Thyssen le dedicó hace poco una exposición pequeña a uno de sus cuadros (una joyita de las grandes).
Como bien dices un tipo particular, que no se casó con nadie, según he leído, pintaba las iglesias por puro convencimiento y placer.

virgi dijo...

¡Jo, qué bien! Como le decía antes a Mateo, a mí me cautiva este pintor. En Edimburgo vimos uno de sus cuadros más grandes y era espectacular. Para pintar iglesias, que normalmente se consideran frías, él consigue una calidez fuera de lo común.
Un fuerte abrazo

Beauséant dijo...

no entiendo apenas nada de arte, pero me parece increíblemente moderno el estilo que utiliza, no sabría decirte el motivo, es casi casi como fotográfico..

y las proporciones, como refleja lo que tenía que ser en aquella época entrar en una iglesia y ver todo el poder de Dios en la tierra..

buff

maría josé tirado dijo...

El pincel fotográfico, que maravilla, siempre ha admirado esa capacidad de plasmar la realidad, por eso me encanta Jeremy Lipking. Magnífico el cuadro, y tu modo de describirlo. Saludos :)

Clarice Baricco dijo...

Como disfruto tus escritos pictóricos. Debo imitarte. Siempre lo digo.
Besos.

diego dijo...

Virgi, si yo fuera Saenredam me levantaría de la tumba para darte un beso :) Me gustas escueta, cuando reduces el texto a la esencia imprescindible y me gustas extensa, cuando das más libertad a las palabras. Me gustas, vaya :)

gaia07 dijo...

Si ya es impresionante el cuadro, resulta más soberbio después de haberte leído.

Un beso

Miguel Baquero dijo...

Muchas gracias por mostrarnos a autores "distintos", lejos de lo canónico. De este cuadro de Saenredam, me ha gustado que, pese a ser del siglo XVII, parece talmente un fotograma de Pixar. Alucinante

tanci dijo...

Mi querida Virgi. Ver y mirar este cuadro me hace ponerme en otro plano. Aunque pueda parecer un tanto pueril, me apetece verlo desde las alturas. Como si estuviera mirando una casa de muñecas con los personajes incluídos. Más que mirarlo de abajo para arriba, sintiendo esa gran dimensión, se me antoja más verlo de arriba para abajo. Sin perder la grandiosidad del conjunto. Finísimos los detalles de este pintor, Saenredam, que no conocía.Me hace entornar los ojos ante semejante logro de amplitud. Coincido contigo y con algunos de los comentaristas en que prefiero las iglesias románicas, pero ver este conjunto me impone. Gracias por hacérnoslo llegar.He tenido problemas con Internet. Un fuerte abrazo Virgi.

virgi dijo...

Querida Tanci, por lo que me cuentas, y otras cosillas que ya sé, seguro que si hiciéramos juntas una ruta por el románico, disfrutaríamos mogollón.
Y también creo que si encuentras más imágenes de Saenredam, te cautivará igualmente.
En fin...¡qué linda es la empatía, no?
Montón de besos, of course.

violeta dijo...

me siento pequeña y frágil y capaz de superarme al contemplar tal belleza.
Maravillosa descripción la tuya.

Abrazos

Franziska dijo...

Estas imponentes catedrales góticas son la expresión del hombre que ya ha avanzado mucho en la resolución de los problemas prácticos de la arquitectura y la expresión de una Iglesia que quiere poner de relieve la grandeza de la religión: no la de Dios ni del espiritu como ha pretendido siempre. Pero, esta opinión no me impide reconocer la inmensa obra realizada por el hombre y si en ella algunos de nosotros encontramos la espiritualidad pues se ha conseguido el máximo. No se puede pedir más. Van a sobrevivir muchos siglos, no podremos decir lo mismo de los modernos edificios que se construyen hoy.

Vera E. dijo...

La palabra vastedad es excesiva para mí, me produce vértigo. Sin menospreciar en absoluto el gótico que tiene auténticas maravillas, mi lugar es el románico, más acorde con mi estatura y mis sentimientos; nunca disfruté tanto como cuando descubrí el románico palentino, tan abandonado como lleno de encanto.

Interesante pintor de proporciones perfectas.

BsoT.

mar dijo...

Con tus reflexiones sobre arte voy aprendiendo cada vez. Recuerdo una sobre dos niñas en un jardín y otra sobre un hombre en un muro.
Gracias, Virgi

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Y el espacio que se construye dentro, el espacio...
Besos.

Abriendo Caminos dijo...

El arte brota en cada momento, lugar.

Que buen texto que compartis con nosotros.

Saludos!

Belén dijo...

Los edificios vuelan tan altos como mucho de tu arte, querida...

besicos

Laura Uve dijo...

Aunque no me dicen nada las iglesias, reconozco la vastedad de ésta y la pequeñez de las personas..., quizás era lo que pretendían...

Tus palabras me han dejado encandilada...

Un beso!!

Rayuela dijo...

me gusta la visión de virgi sobre la vastedad, mucho más que la vastedad misma.

besos*

virgi dijo...

¡Vaya, vaya, Rayuela, tan ocurrente!
Te sonrío con ganas, besos, linda.

Lucas Fulgi dijo...

Ante algunas maravillas, todos los humanos somos iguales (al menos en eso, en que somos humanos). No importan las joyas.

Esilleviana dijo...

Estoy de acuerdo, aprender a sobreponerse es necesario para superar las situaciones límites.

Gracias por tu visita.

un abrazo
:)

ruma dijo...

Hello, virgi.

 Your sweet message and works charms my heart.

 I thank for your usual and hearty support.
 The prayer for all peace.

Have a good weekend. From Japan, ruma ❃

tecla dijo...

Impresiona la majestuosidad del Templo y como bien dices dan ganas de rezar sin oraciones a la grandeza de un Dios Todopoderoso que además y por si fuera poco nos ama sobre todas las cosas.

Luego viene la cruel realidad y nos damos cuenta de que las catedrales las inventaron los hombres para mayor gloria de su propio ego y poder.
Para amedrentarnos y hacernos sentir pequeños.

-Tienes que tener fe, blasfema.
-Eso es lo que pienso.
-Morirás en la hoguera por hereje. ¡¡¡Arrepiéntete!!!!


-Uffffff, qué pesadilla acabo de tener, Virgi. ¿Me preparas un vaso de agua?
-Ainnnnnnssssss

ZenyZero dijo...

Nos imitamos en lo que hacemos, nos deseamos tanto, que nos reproducimos para el futuro, porque el pasado y el presente es una oquedad que ya está llena de nosotros. Emulamos a grandiosidad de nuestros sueños con magníficas consturcciones y plasmamos el error del olvido con el limitado arte del color y la palabra.

Qué bien lo has descrito, Virgi. Me gusta mucho.

Un abrazo. Te deso una bonita y fructífira primavera.

Chuff!!

ZenyZero dijo...

"Fructífira" y fructífera, las dos cosas. Jajajaja

Chuff!!

pilar dijo...

a penas tengo tiempo para leer los múltiples comentarios que ha suscitado tu entrada se Saenredam,... eso está bien,sus cuadros no dejan indiferentes, no creo yo que su arte deba calificarse como religioso ¿verdad?...pero cuando se entra a uno de estos Templos invade una sensación muy especial, todavía más cuando sus elegantes y bien dotados campanarios llaman a los oficios religiosos, o cuando por suerte ya dentro, se coincide con el organista ensayando en la soledad del Templo ...

besos Virgi

La abuela frescotona dijo...

el refugio de las religiones y sus bellas formas, las paredes trabajadas segun los diferentes estilos, muy hermoso, saludos querida Virgi


te invito a conocer mi otro blog que comencé junto con la Abuela en el 2009, en estos días lo continuaré, gracias. se llama LECHUZA RUBOROSA

La sonrisa de Hiperión dijo...

De nuevo por tu casa, un placer siempre Virgi.

Saludos y buena tarde de domingo.

maria dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
maria dijo...

Parece que una gran mayoría coincide en preferir el románico. Me sumo a esas opiniones, lo que no quita para que tu texto lo encuentre muy bello, Virgi.¿Te he dicho que me gusta mucho cuando escribe de arte? Insisto: me gusta

maria dijo...

Besos (otro fallo: me faltó una "s")

zayi dijo...

Siempre he preferido las iglesias antiguas, ésas en las que los detalles de la arquitectura hacen más liviana la monotonía del sermón.
Bellísimo post, mi Virgi querida, bellísimo paseo que nos obsequias.

Un besito, cielo.

virgi dijo...

Bella tú, mi querida Zayi.
Gracias por tu emoción. Que me llega, me llega.
Besitos, cielo.

Tesa dijo...

Una manera de mirar distinta, le interes resaltar la grandiosidad de la arquitectura, no sé si también más agrandada por su idea de de Dios, y el hombre parece diminuto e insignificante.

Resulta curioso que dejaran entrar a los perros en las catedrales.

No conocía a este pintor, pero me parece muy interesante y original su mirada.


Un beso, Virgi.

virgi dijo...

Pues si le vieras otras cosas, Tesa, te aseguro que te cautivaría. Fue un tipo particular, a mí me encanta.
Un abrazo grande.