jueves, 11 de agosto de 2016

Variaciones en torno a la barra 4


XV. Riada
Se acerca a la barra, mira su sombra en el rojo de la sangre que la mancha casi por completo. Hunde un dedo en ella y no encuentra el fondo. En suspenso, agarra el grifo de la cerveza y las manos le resbalan por el metal. Intenta sentarse en un taburete, pero la sangre se desborda, avanza por el suelo y como un río que crece, le sube, lenta y parsimoniosa, por las piernas.



XVI. Temple
Se acerca a la barra. Se ha prometido desayunar sanamente: zumo, tostadas, algún churro, una taza de café con leche.
Decidido, pide la comanda. Mientras llega, del bolsillo interior de la chaqueta saca una petaca y echa un trago.
Nunca es tarde para dejar los vicios y empezar una vida nueva.



XVII. Nostalgia
Se acerca a la barra y antes de llegar, ve una cartera en el suelo, entre las patas de las sillas y las servilletas sucias. La abre y se encuentra con la foto de su primer novio, al que dejó por su afición a la bebida. Ojalá lo encuentre ahora y puedan compartir un trago.


Fotos y texto, Virgi

domingo, 24 de julio de 2016

Paradoja




Cegado por el sol, camina hacia la luz.


 No distingue lo uno de la otra, 


en el fondo sólo busca la sombra.





Foto y texto, Virgi

martes, 12 de julio de 2016

Tesón



 A pesar de los números... 







... encontré la salida.




Fotos Virgi

domingo, 3 de julio de 2016

Pupila y palabra XLI





Sin musas

Allá se fue el niño, a buscar la gallina más rozagante para un buen caldo. No sabía que en el camino de su casa al campo, un pintor esperaba por las musas. Así como el chico no pensaba en encontrarlo, tampoco el artista podía imaginar unos ojos tan puros y penetrantes.

Quedóse el niño largo rato ante los botecillos de óleo, la bata olorosa, los pinceles variados, la silla manchada. Se paró en seco el hombre, viendo la tez sana, los tirantes cruzados, el sombrero holgado que posiblemente le sirviera de eventual jaula, las plumas rutilantes bajo el sol del verano.

Y he aquí que por arte de birlibirloque, siguió el niño ensimismado en los útiles del artista y éste, prendado de aquel instante que no volvería a vivir. Así que lo aprovechó todo: la gallina y su cresta de fuego, el sombrero quizá del abuelo, las mejillas sonrosadas, el  cacareo feliz del ave que ya se sentía inmortal, la pose natural, algo ajena, de un muchacho cumpliendo un mandado. Esbozó el pintor el cuadro y marcó con relevancia los ojos negros y la mano firme. Una diagonal de fuerza cruzó el espacio, y allá regresó el niño con su animalito robusto y el encargo cumplido. Y allá se fue el pintor, cierto y seguro de que no fueron las musas quienes lo inspiraron, sino la mirada de un pequeño dios de los campos.


El chico de la gallina

(1913)

Manuel Benedito Vives

Museo Carmen Thyssen

Málaga

viernes, 24 de junio de 2016

Sur





Dicen que hay que ir buscando el  Norte, pero yo voy siempre hacia el Sur, allí donde es agreste el paisaje, donde escasea el verdor, donde unas gotas de agua cambian la tierra, donde crecen las tabaibas pegadas al suelo, serpenteando retorcidas, sin lamentarse. En ese paisaje donde las aulagas florecen sutilmente y los barrancos muestran el brillo de los chavocos basálticos, donde el viento campa a sus anchas, modelando el cráter de los volcanes.







Ese es el Sur del sol y del jable, de las atarjeas y las galerías, del cardoncillo esquelético, de los lagartos asustadizos que buscan cobijo entre los cardones.
Al Sur vuelvo una vez y otra, como si nunca tuviera bastante, como si la arena y las lomas y  los riscos y los morros y la barrilla y las olas lejanas y las cuevas y los mínimos nacientes y las magarzas y la tosca y las eras y las paredes y los tizones y los malpaíses, me extrañaran tanto como yo a todos ellos.


























Fotos y texto, Virgi

jueves, 16 de junio de 2016

Gesto




Con sólo abrir la boca
le caía el frescor de las nubes, 
imantadas por el color de sus fauces.






Foto y texto, Virgi

jueves, 9 de junio de 2016

Concatenación



Bajo el cielo, el arco.


Bajo el arco, el lago.


Junto al lago, el Buda.



Mirando al Buda, la ventana.



Sobre la ventana, el techo.



Bajo el cielo, el arco, el lago, el Buda, 
la ventana y el techo,
los cimientos.




Fotos Virgi
St. Louis, Lago Michigan, Woosdtock, Chicago, Madison
marzo 16