viernes, 22 de mayo de 2009

Mujer de espaldas


No se encontraba ya E. a sí misma en aquella casa. Las paredes, grises unas y de colores tibios otras, las sentía áridas. Andaba por los pasillos con su ser a trozos, sin lograr encajarlos en ninguna parte.Había llegado doce años atrás como acompañante de la dueña y el olor a trementina que la cautivó y bañaba las habitaciones, se le iba haciendo insoportable.
Aquel aroma era como un perfume que la sedujo cuando contemplaba extasiada los cuadros del pintor. Sin embargo, ahora le provocaba una angustia desconocida. Paseaba por los salones con el alma inquieta, recordando las primeras veces que admiraba los cuadros. Cuadros que representaban la serenidad obsesiva del artista, espacios casi vacíos, ventanas y puertas por donde entraba la luz, tímida y delicada. Rincones donde el pintor cambiaba de lugar los muebles, los cuadros, los objetos, para estudiar minúsculos detallles en la composición. Composiciones que enamoraron a E. para sorprenderse un día enamorada también del artista.
Así fantasmeaba por la casa, casi de espaldas a la vida, queriendo ser ignorada para ignorarse.

Hasta que un día, de los muchos que disfrutaba a solas la obra ordenada y cuidadosamentes dispuesta, se vió a sí misma como en un espejo al revés.
Era ella, con su traje oscuro y el pelo recogido, casi una sombra más en la estancia. Y no sólo en ese cuadro, sino en otro y otro y otro. ¿Desde cuándo la pintaba? ¿Por qué ella en tantos lienzos? ¿Sería un mueble más en sus estudios del espacio y de la luz?¿O su figura, sentada, de pie, de espaldas, representaba otra cosa? Con esos pensamientos, su alma tornó a colorearse, la trementina era una fragancia y la casa tenía recorridos certeros y llenos de ternura. Volvió a disfrutar con los cambios de muebles, con las puertas entreabiertas y las salas en penumbra. A su paso, sentía que los pinceles pintaban por ella y que el óleo suspiraba en su presencia.
Se conformó con ser silueta, esfinge, modelo, figura, sombra. Supo con certeza que era su manera de amar y ser amada.
Vilhem Hammershoi, Interior, 1904
Randers Kuntmuseum, Randers

24 comentarios:

Inés González dijo...

Porqué la habrá pintado siempre de espaldas? ella es una especie de fantasma, de enigma, quizás se enamoró de su cuello, o del encaje del pelo en la blanca nuca o de esos hombros frágiles, una soledad metafísica acompañan a estos cuadros.
Me gustó mucho.

ana dijo...

Las mujeres pintadas de espaldas son un clasico en la pintura, Vermeer, Dali, Velazquez y un largo etc.
Ser una musa aun de espaldas, muy pocas logran serlo, ante la serenidad obsesiva del artista, que la encierra en espacios vacios, en cuartos que se transforman.
El amor no es reciproco, pues en el espejo, aun de espaldas, ella entrevé la vida fantasmagorica que se le preparaba.
Al final, es esfinge. Qué mas podria desear la belleza para verse plasmada en cualquier tipo de arte?

Camille Stein dijo...

silueta, esfinge, modelo, figura, sombra

en todo caso, musa... no es necesariamente el rostro el único manantial de la inspiración

me ha encantado tu texto

gracias

un saludo

La sonrisa de Hiperión dijo...

Una mujer de espaldas es la negación! la falta de identidad y la sumisión. Ninguna mujer debiera de estarlo...

Saludos

María Diez dijo...

Osea que se conformó con dejar de ser. Puede que E. le amara, pero dudo de que E. fuera amada.
Es lo que siento al leer el texto.
Un beso

kat dijo...

A veces nos gustaria ser ignoradas para huir de nosotras mismas..., pero hay que ser valientes y enfrentarnos a esos multiples espejos que se nos ponen por delante...

Muchos besos

virgi dijo...

Me enriquecen comentarios tan variados, gracias a todos.

También la pintó de frente, pero me parecía así más enigmática. Está bien lo que aportas de "soledad metafísica", besos para ti, Inés.

Ana, lo del tema clásico y cómo lo afronta este artista fue lo que me interesó para hacer el texto. Un abrazo recíproco.

Musa entre muebles, líneas, luz, puertas y ventanas. Me gusta que hayas entrado, Camille.

Hiperión, besos a tu honestidad, sí, sí.

Pues lo que no sé aún es si se conformó para siempre o si se largó en vista de que la cosa no pasaba de ejercer de esfinge. Ya te diré, María, un abrazo inconformista.

De acuerdo, Kat, tenemos que ser valientes aunque nos confundamos con los espejos a los que la vida nos enfrenta. Muak dulce a tu peroné.

Miguel Baquero dijo...

Siempre me ha gustado ese cuadro y creo que lo has ilustrado maravillosamente. Enhorabuena

carmensabes dijo...

A menudo el amor y el arte tienen códigos secretos..que solo saben ellos..de ahí la grandeza de ambos..

Un abrazo, genial!!

ybris dijo...

A veces el perfil es suficiente. El perfil y el espacio casi árido alrededor. No conocía a Vilhelm Hammershøi pero me ha impresionado el cuadro que comentas.
Magnífico el relato de quien se ve sorprendida en el cuadro en donde se refleja del revés quien se siente enamorada de pinturas y de su autor.
A veces no hay mejor modo de amar y de saberse amada.

Un saludo agradecido a tu visita y tus palabras.

virgi dijo...

Me da mucha stisfacción que te haya gustado el texto. Un regalo que me haces, gracias, Miguel.

Pues sí, Carmen, el amor es como la vida, tiene intrincados senderos que nos sorprenden, sin lograr descifrar sus códigos. Y el arte nos ayuda a recorrerlos.
Besos con trementina.

Ybris, una bella sorpresa tu visita y tus palabras fragantes y serenas. Un abrazo.

Tempero dijo...

Puede que bajo esa E. un nombre como Eterna le fuese acomodado en el contexto que relatas. Ante todo desde el momento en que se sintió retratada.
¿Qué tuvo que ocurrir para no encontrarse?

eva- lazarzamora dijo...

Virgi, "ana", era yo, solo que todavia no habia vuelto a abrir el blogg por multiples razones. Te leo.

Un beso.

Filoabpuerto dijo...

Hola Virgi.
Paso a saludarte y me encuentro con que somos vecinas, residentes en la misma isla ¡qué agradable sorpresa !

Me ha gustado tu espacio, tus creaciones. No sé que "lienzo" me ha agradado más: si el de la imagen o el que has pintado con tus palabras

Merce

Alfonso dijo...

Y a mí en cambio que me gustan las espaldas, las palabras aún no dichas, las promesas por cumplir...

felicidades por el blog.

Fernando dijo...

Se conformó con ser silueta, esfinge, modelo, figura, sombra... ¿Se conformó? Vaya, con qué poco se conforma la señora: con serlo todo. Para él.
Hermosísimo. Una historia de amor perfecta.

antonio dijo...

ESCRIBES MUY BIEN
ME GUSTA

virgi dijo...

¿Se encontraron? ¿No se encontraron? ¿Se habían encontrado ya y los cuadros son únicamente la huella de su amor?
Hermosa sorpresa tu visita, gracias, Tempero.

Eva, me alegra tu vuelta y que me leas. Es recíproco y una satisfación para mí. Seguimos, baci mille.

Merce, gracias por tus palabras, que continúan pintando este espacio inmenso donde nos movemos.

virgi dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
virgi dijo...

Las palabras por decir, las miradas que hablan, el roce tímido, las sonrisas vacilantes...gracias por tu visita, Alfonso. Por supuesto por tu comentario.

Fernando, siempre un placer tus frases, mi saludo agradecido para ti, continúo siguiéndote.

Una alegría inesperada tu visita fugaz, pero viva y alegre para mi. Un abrazo en la madrugada, gracias Antonio.

àngelpvico dijo...

Estoy convencido que ella, no le da la espalda a nadie, simplemente no mira fuera, mira en su interior. Es una pintura extremadamente nórdica, austera, intimista y silenciosa como su mirada, como los interiores de las viviendas, que parece que no tienen exterior, como el cine de Dreyer, que busca en los interiores lo que no encuentra en los paisajes daneses.
En cualquier caso es un hecho que la obra de Hammershoi está más cerca de las mujeres de Vermeer que de las musas de Velazquez y por otro lado es un cuadro precioso y un blog estupendo.
Un abrazo

virgi dijo...

Refrescante sorpresa tu visita.
Tu reflexión acerca del cuadro es similar a la mía. Gracias por tu visita, acabo de devolvértela.

àngelpvico dijo...

Hola Virgi

Respecto a la mirada de Hooper al interdicto, la verdad es que no tengo la llave de la respuesta. Lo cierto es que existen cuadros de Hammershoi en l'Orsay y sé que Hooper visitó Paris en su juventud. Es posible. Tienen un punto, por lo menos estetico. Pero a nivel de discurso, Hammershoi pinta escenas domesticas con una clara visión protestante, casas austeras, pero hogareñas, la mayoria de sus modelos eras su hermana, su madre ... en la caso de Hooper, sus mujeres eran gente sola, lejos de casa.
Bueno siento el rollito... saludos de nuevo

virgi dijo...

Sí, los discursos son diferentes, pero esa soledad del ser humano la veo común a ambos. Hopper es más urbano y creo que mucho más triste, Hammershoi tiene ese sabor religioso y nórdico que dices. Yo lo descubrí el verano pasado en una impresionante exposición que le dedicaron en Londres y me ha dejado absolutamente enamorada.
Gracias, Ángel por tus respuestas, un beso.