sábado, 31 de octubre de 2009

Manos en el muro




Las manos en el muro de Berlín marcan la huella del deseo. Del deseo por traspasarlo. O por abatirlo. Por empujarlo violentamente o por reblandecerlo de ternura y dejarlo caer, suavemente, como una pesadilla de algodón, casi en silencio. Las manos de colores que vi en Berlín hace diez años, me tocaron la piel de la tristeza. Era ya un muro a tramos, coloreado, vendido en minúsculos trozos como una reliquia de la intolerancia, como un souvenir del ridículo, como un recuerdo sin precio de los que sufrieron y murieron por/sin/al atravesarlo.
Las manos consiguieron que cayera, dejando crecer la vida a ambos lados. Ahora el muro son paredes burdas y brutas, altas e inabordables. Hay huecos por donde miras a una parte y tal vez desde la otra, alguien te mira a ti. Cerca de esos huecos, nadie con un fusil, ni con un arma contundente, tampoco hay un reflector para iluminar la escena. Se abrieron pasos, se tiró el muro, cambiaron los actores y los jefes de la parodia. Entre un lado y otro quedaron los que querían salir y entrar sin permisos, sin burocracia, sin conciencias que los doblegaran. Allí quedaron, gloria y honor a los espíritus libres.
Las manos que vi sobre el muro de Berlín me hablan cuando vuelvo. Me cuentan historias de parejas, de jóvenes, de gritos, de disparos en la noche, de sueños y llantos, de territorios divididos por hierro y cemento. Me hablan de deseos, esas manos. Y yo deslizo las mías por la pared decorada y turística, y con sólo un paso entro en un parque, o me siento en una plaza, o cruzo la calle. Y crece el verde. Y la fronda se renueva. Y los niños juegan, riendo.








Fotos: Virgi, Berlín 1999

66 comentarios:

ZenyZero dijo...

Si no creo en los que lo levantaron, tampoco en quienes lo celebran con los laureles del éxito.

Fueron las manos, también las de los muertos y las de los que esperaron, las que lo derruyeron. Manos drenadas de la nada, del vacío amargo de las miradas que chocaban con el cemento y los guardias.

Los de los laureles, esos, dibujaron otras fronteras. Aún están, con sus muertos y los que esperan.

Virgi, qué bien escribes. Me gusta mucho.

Un abrazo
Chuff!!

marichuy dijo...

Virgi

Manos presentes, vivas... diez años después de la caída. A mí me tocó conocer, también, cuando sólo quedaba una especie de fantasma, la sombra perenne del Muro. Recuerdo que me subí a lo más alto de la Columna de la Victoria y me quedé un largo rato ahí, mirando hacia el lado oriental (el más bonito de Berlín, desde mi punto de vista); tratando de imaginar cómo habría sido todo aquello cuando todavía existía el Muro.

Un beso querida, me encantó tu recuento

jordim dijo...

la historia está contada con huellas..

Ventana indiscreta dijo...

'Y la fronda se renueva'
Parece verso de un madrigal, pero no.
Es tuyo. Es tu dedicación.
Es tu realidad frente a la barbarie que existió.
Y, desgraciadamente, más muros hay, sutiles y evidentes.

Besos.

TORO SALVAJE dijo...

Esas manos lo consiguieron.
Pero tardaron.
Otras manos mataban para evitarlo.

Besos.

iliamehoy dijo...

manos que doblegaron la vergüenza que deberían haber sentido quienes lo idearon.
la misma vergüenza que hoy se levanta impúdica en Palestina, y tantas otras partes.
Choqué con ese muro ahora casi escondido, hace 5 años y también me dolió.
Tus palabras me llevaron de nuevo, desde tu particular visión, hermosa incluso entre los huecos.
Una sonrisa

Marien dijo...

El muro, The wall, lo empujaron todas esas manos anónimas y manchadas de la sangre de los que murieron intentandolo. Al final se consiguió, pero no se olvida.
Besos

frodo777 dijo...

Magnífico Virginia, enhorabuena. Como siempre, de un gusto exquisito. Lástima ese toque "blaugrana" (Sí, es broma). salu2 nacho

eva-la-zarzamora dijo...

Excelente relato Virgi.
Sin esas manos no se hubiese abatido el muro, sin otras oscuras e impenetrables nunca se hubiese levantado.
La espera fue interminable, y hoy se diría que allí nunca hubo muro alguno.
El tiempo borra muchos espacios, menos mal que aún nos queda la memoria.

Un beso.

virgi dijo...

¡Eva! por un pelín no me cruzo contigo, me hubiera encantado. A falta de eso, me quedo con el sabor alegre de que vengas por aquí. Extraño tus escritos, siempre hermosos, agudos, reales, libres y fuertes como te siento.
Besos, tesoro

alfaro dijo...

Me encanta esta entrada, no debería haber muros que nos separaran en ninguna parte nunca.
Saludos.

zayi dijo...

En la casa de mi abuelo hay un trozo de muro...souvenirs que lo llaman!!!...si te soy sincera cuando lo miraba ( hoy en día la casa de mi abuelo ya no es de él, sino del hermano de mi madre y ya no puedo mirar el trozo de muro) sentía, con el perdón de los que lo compraron, que era la estupidez más grande que podía traer alguien de allí...es como si te trajeran una esquirla de granada de Iraq...
Nunca he entendido las guerras, ni me entero de quién gana y quién pierde... para mi, todos pierden... el llanto de un niño sea del bando enemigo o no, es el llanto que veo en mis hijos y por eso me duele...
Un besito linda, excelente post... es de esos de reflexionar.

zayi dijo...
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zayi dijo...

Me salió repe...por eso lo eliminé.
Otro beso.

carmensabes dijo...

La libertad parece que cuesta tanto... algo tan esencial para la existencia.. cuantas personas han sufrido antes de eso.. demasiadas.

Se respira el aire ahora, los pasos sin temor a golperanos en la cabeza, que es el alma misma.

Intenso texto querida amiga Virgi que una vez más me emocionas y conmueves.

Mayte dijo...

Manos, voluntades, vida...Unión de almas que siempre al final será más poderoso que todo.

Bikiños!!!

ybris dijo...

En todos los muros hay manos que dibujan el deseo de derribarlo o traspasarlo.
Lo hubo en Berlín, Lo hay en Israel como lo hay en Ceuta.
A todos se les encontró o se les encuentra explicación mientras existen.
Pero lo cierto es que todos dejan víctimas de un lado.

Besos.

AnaSáenz dijo...

las manos son las que dan y quitan y las que hacen que las caricias cobren vida

saludos

La sonrisa de Hiperión dijo...

Increiblemente bellas las manos en el muro...

Saludos y un abrazo.

Shandy dijo...

Las manos:
para construir muros y también para derribarlos, para empuñar un fusil y matar, para traer niños al mundo y dar vida y acariciar...

"Las manos me hablan cuando vuelvo". Has recogido bien ese lenguaje, Virgi.

alicia dijo...

Siempre que haya corazón, las manos pueden ser de acero y los muros de espuma.
Quizá los más peligrosos sean esos pequeños muros interiores con los que nos convertimos en islas a la deriva...

María a rayas dijo...

Me ha gustado mucho tu reflexión, y me ha dado por pensar que en realidad Berlín ( o lo que ahora concebimos como Berlín) son las manos que deseaban y las que frenaban: es decir, una continua contradicción, nuevo y antiguo, bello y feo, berlin este y oeste, el souvenir y la reflexión, la felicidad y la nostalgia absoluta...

de ahí su magia...

¿no te parece?

TriniReina dijo...

Ahora son palmas esas manos. Palmas celebrando la libertad.

Besos

virgi dijo...

Querido Capitán Haddok, la historia está escrita siempe sesgada. Sólo los que la han sufrido, podrían contárnosla.
Besos, Zeny

Tienes razón con lo del lado oriental, Mariuchy. A mí Berlín es una ciudad que me fascina, intento volver cada vez que puedo.
Un abrazo grande

Jordim, gracias por venir. Las manos nos hablan, a pesar del silencio.

Hola Sofía! no hace falta ir lejos para ver otra clase de muros, como bien dices, sutiles y evidentes.
Manos y sonrisas.

Máximo Cano dijo...

Me gusta tu estilo.

Volveré a leerte

virgi dijo...

Querido Toro, te mando la poesía de Nicolás Guillén "La muralla". Besos, cruzando esas puertas de las que ya no tienes llaves.
Más besos

Me encanta verte siempre Ilia. Los muros nos enseñan lo poco que hemos evolucionado aún. Una tristeza.
Pero te sonrío, sí!

Muros y murallas, torres defensivas, fosos, alambres...siempre la Humanidad contra sí misma. Un abrazo, Marien, tesoro.

Gracias Frodo por tu entusiasmo. Un placer verte por aquí, besos, también por el Madrid, hala!

Vuelvo, Eva, para enviarte besos y manos coloreadas. Me encanta leerte, lo sabes...pues también sonrisas!

virgi dijo...

La Historia demuestra que los muros siempre acaban cayendo. Gracias por tu visita, Alfaro. Un abrazo

Preciosa y ocurrente Zayi, un lujo que te salgan los comentarios repetidos. Tu dulzura sale hasta por ahí. Muaksss!!!

Carmen, con todo lo que nos enseñas en tu blog, seguro sabes y sientes mucho sobre la libertad...¡está tan unida al Arte!
Un abrazo. Y besos a ese mechón rojo-naranja-granate

Te mando bikiños entre la fronda que surge a un lado y otro, Mayte.
(siempre tan lindo lo de "bikiños")

virgi dijo...

Esperado Ybris: cuando veo es "Y" ya me alegro. Sé que esas dos líneas que se unen para formar una sola, es el inicio de una reflexión que me hace ir más allá de lo que escribo.
Gracias, una vez más.
Besos, sonrisas

virgi dijo...

...tecleo...ángeles...esperanzas...
Con tus propias palabras te mando mis gracias por visitarme.
Ana Saénz, besos y besos

Hiperión, las manos estaban allí y me alegra que te hayan gustado. Te mando una con besos

Sí, Shandy, gracias a las manos que nos han acariciado, amado, enseñado. De otras...ya se ve,
Un abrazo con manos sonrientes

Alicia, ¡cuántas veces somos nosotros mismos los que nos fabricamos nuestros propios muros! Y luego no sabemos derrumbarlos.
Besos de isla en isla

virgi dijo...

Esos colores me han encantado, María. Que nos sirvan para la magia y no para los desatinos. Una sorpresa linda tu visita, muak!

Breve y alegre, Trini. Tu alma siempre sale entre líneas. Un placer leerte. Más palmas, mi arma

Pues nos seguimos, Máximo. Para eso también sirven los retroviores, no?
Sonrisas

Bel M. dijo...

¿Has vuelto a Berlín? ¡Qué envidia, Virgi! Es una ciudad maravillosa y quizá porque no lo esperaba, me pareció más maravillosa. Sueño con volver.
Un abrazo enorme.

edgar dijo...

Unter der Linden.
Me parecen tres palabras mágicas.
Berlín tiene un plus que no le encuentro a otras ciudades.
Y las huellas del muro me impresiona encontrarlas caminando por la ciudad.
Un abrazo

virgi dijo...

¡Hola Bel! Sí, he vuelto varias veces a Berlín. Me fascina su atmósfera, siento las cicatrices de una ciudad herida y cicatrizada, pero con el dolor leyéndose en cada esquina.
Luego sus museos, los edificios, el arte, lo habitable que es, pasear, coger los tranvías, el barrio turco, las zonas en expansión...¡ah, me encanta!
Un abrazo grande también para ti

Ñoco Le Bolo dijo...

• con la mirada atenta…

Nacen los muros en la fabrica del miedo. Se desarrollan con facilidad. Trascienden fronteras y crean otras nuevas. Generan odio y desigualdad. Al final, se expanden y llegan a nuestro interior donde aprisionan nuestro pensamiento haciéndonos creer protegidos cuando estamos a merced de nosotros mismo.

• besos chicharreros desde Punta Hidalgo / CR & LMA
____________________________

XuanRata dijo...

No hay nada que una más que un muro, pues el afán por derribarlo está ya en su primera piedra. Por eso el muro nace condenado,¡pero cuántos se han de condenar para que el muro muera!

Un abrazo. (He podido oir esas risas finales del los niños. Es un placer leerte)

PÁJARO DE CHINA dijo...

Te leo y siento que el muro existe, todavía, bajo otras formas. Porque "cambiaron los actores y los jefes de la parodia". Y esa persistencia del muro está insinuada, dicha en voz baja pero inevitable como un bajo continuo.

Ya por eso leerte invita a quedarse. Por ese don de no subrayar, de narrar sin manipular el ojo del que lee. Por tu naturalidad irresistible, a la que además le proyectás tus propias imágenes, que me dejan espacio para proyectar las mías y sentarme a tu lado.

Gracias.

Un abrazo fuerte.

Fernando dijo...

Y me imagino que seguirán estando ahí, por siempre.
Muchas gracias por el recuerdo, tan personal y hondo.
Un abrazo.

Filoabpuerto dijo...

Las manos, sus mensajes, sus historias, sus tribulaciones....si hay alguien que se para a leerlas como tú, Virgi, fíjate todas las cosas que te han dicho y tú nos cuentas

Un Abrazo
Merce (Filoabpuerto)

sue dijo...

Quizás ahora esas pinturas que lo adornan y tapan la inmundicia que trajo consigo sirvan para que algo así no vuelva a ocurrir.
No más muros. No más guerras.
Bravo por el post, Virgi. Te mereces una oleada de manos abrazándote. Yo te lanzo el mío.
Un abrazo.

Malena dijo...

Paredes, muros que nos hablan de multitud de historias que sucedieron a un lado y al otro de las piedras. Las manos también hablan, Virgi.

Mil besos y mil rosas.

jorge dijo...

Yo fui a Berlin cuando ya las manos habian derribado el muro.

Una ciudad magnifica que tiene otra visita mia en espera.

Los muros molestan, pero siempre acaban con grietas por donde se cuela la vida.

Ya lo dijo mi poeta favorito: "Todo lo que no es una ventana, es un muro."

Pedro dijo...

Ya no queda muro, ni manos, ni casi recuerdos.
La vida sigue y seguro que este olvido nos condenará a sufrir otros muros.
Saludos

Fero dijo...

que preciosos pensamientos. La forma en que te expresaas llega al alma y la renueva.

Fero dijo...

gracias.

virgi dijo...

Pues sí, Edgar, eso "de más" o "especial" de Berlín, también yo lo siento. Un abrazo bajo los tilos.

Los humanos somos especialistas en levantar muros. Como bien dices, Ñoco, pueden ser lejos, cerca, dentro, fuera, físicos, imaginarios. El asunto es ponernos trabas continuamente.
Besos chicharreros y un abrazo del Teide

Un placer sí que es tu visita, Xuan. Gracias por venir y por dejarme esas palabras, valiosas siempre.
Un abrazo

Hola Pájaro de China! es una satisfacción que te haya encontrado, con esa escritura certera y visceral que tienes. Gracias por venir y montón de besos

virgi dijo...

Fernando, eres un sol, ya te lo he dicho. Sé que estás liado, pero sacas tiempo para escribir lindas cosas a los demás. Y además, haciendo recorridos que se te agradecen MUCHO.
Un abrazo, te sigo aunque no te vea.
Otro abrazo.

virgi dijo...

Merce/Filo, montón de besos a tu entusiamo, me hincho un poco con él. Sigo tu blog, me parece estupenda la red que veo se despliega con los alumn@s. También un abrazo isleño.

Querida Sue, ya me llegó tu abrazo, cálido y siempre renovado,como te percibo. Te lo reenvío, un poco más grande.

Hablan los muros, las paredes, las piedras. En todo hay una huella. Y pocas veces la percibimos...¡uy, cuán difícil seguir la senda!
Gracias por las rosas, Malena. Un beso grande

Una frase espléndida, Jorge. Me la apunto...bueno, ya me la aprendí. Gracias, besos, besos.

Fero...¡vaya, qué lindo lo que me dedicas! gracias a ti por tus palabras. Te sigo y te extraño

virgi dijo...

Sr. Don Pedro/Glup: me ha dejado vd. henchida de satisfacción con su visita. Gracias, besos, sonrisas, abrazos...hasta un trocito del Teide te mando.
Nos olvidamos de los muros, de las cadenas, de las alambradas, de la sangre...para empezar de nuevo...¡ay!

Nada, que más besos.

eva-la-zarzamora dijo...

Como ando con tiempo vengo a dejarte unos besos y abrazos y más manos capaces de abatir muros tan obsoletos y ostracistas como lo son todos ellos... vengan de donde vengan. Un muro, será siempre un muro...
Recuerdo Virgi, cuando éramos tan sólo un puñadito de palabras en tu espacio, y me paseaba a mis anchas...
Ahora ya me cuesta más. Te siento en plena libertad y en todo tu espacio. Y como que me siento ya de más... ;)

Besín, linda.

Aula de Escritores dijo...
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Aula de Escritores dijo...
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ROSA G.C. dijo...

Me ha gustado, volveré
Saludos
Rosa.-

Lu dijo...

Cuánto puede contar un pedazo de cemento. Y el dibujo de unas manos transmitiendo sentimientos; sensaciones encontradas: bronca, rabia, omnipotencia, dolor, alivio, goce, libertad, impotencia, inocencia, frialadad, hermanad.
Un relato a flor de piel.
Besos Virgi.

fgiucich dijo...

Gracias por visitar mi casa y dejar tus comentarios. Volveré. Abrazos.

kat dijo...

A mi tambien me gusta mucho leerte Virgi,tus textos siempre llegan un poquito más allá, es lo que te hace tan especial
Un abrazo muy fuerte!!!

virgi dijo...

Muy admirada Eva, como quería decirte muchas más cosas, me he permitido enviarte un email.
Siempre te espero, estar de más en ti es imposible. Tú ESTÁS.
Abrazos, sonrisas y besos. Gracias por venir desde el principio.

Rosa, una sorpresa que acabo de devolverte. Mi agradecimiento a tu visita. Besitos

Lu ¿sabes que para mí Berlín tiene también algo de alambique? Besos y una copita de licor a tu salud

Me alegrará que vuelvas, Fgiucich. Gracias,yo haré lo mismo. Un abrazo lluvioso pero alegre.

Querida Kat, tu silueta entre naranja y marrón me encanta cuando aparece. Te extrañaba. Me gusta que te guste. Muchos besos, tesoro.

Camille Stein dijo...

tantos muros por abatir
y todavía tantas manos por estrechar

... aunque sea inútil dividir una tierra indivisible, aunque el dolor de la separación se sienta tan real, como piedra en el alma...


un texto precioso, Virgi

un beso

gaia07 dijo...

Esas manos, símbolos de la intolerancia hacia el poder absoluto y las injusticias, abusos, violaciones…
Símbolos del poder -tardío quizás pero jamás inútil- de una mayoría pacifica, y a veces sumisa, contra la indigencia mental de la minoría castrante.

Un beso y dos manos más para forzar esos muros.

Cordelia dijo...

aunque cuando escuchaba (y escucho) la canción Punto y raya siempre la asocio a una historia romántica imposible, no fue escrita con esa idea, era un grito acusador hacia los muros


...entre tu pueblo y mi pueblo hay un punto y una raya, la raya dice no hay paso, el punto vía cerrada. Con tantos puntos y rayas el mapa es un telegrama, pero estas cosas no existen sino que fueron trazadas, para que mi hambre y la tuya estén siempre separadas...

un placer venir a leerte

un saludo

Rayuela dijo...

Cuánta huella invisible habrá en el muro! Del deseo, sí,siempre del deseo.
No conozco Berlín, pero las "manos"puedo reconocerlas...
Tu Phoeticblog es buenísimo, Virgi.Me llenó de ternura la historia gatuna, y el ángel del cello,qué maravilla!
Volveré por aquí, y gracias por tu MANANTIAL.

Te dejo un beso*

GINEBRA dijo...

Estupendo alegato a favor de la libertad expresada en la caída del Muro. Muy buen post. Besos

virgi dijo...

Camille Stein, un placer y un lujo tu visita. Gracias. Que nuestras manos construyan puentes, nunca murallas. Besos

Y sendas y veredas por donde encontrarnos ante las injusticias. Un abrazo, Gaia

¡Qué sugerente canción me has dejado! Y original. Me ha encantado esa visión de los límites en los mapas. Cordelia, un beso, gracias por venir.

Hola Rayuela. Una satisfacción y un placer saber que has recorrido mis recovecos. Un abrazo

Besos, Ginebra (bello nombre). Me alegra que me devuelvas la visita tan prestamente. Gracias

Jin dijo...

y leo por ahí que algunos lo levantarían otra vez, y veo otro muro en Palestina, y pregunto si está todo por recomenzar, cada día..

Beauséant dijo...

me alegra que este tema tenga tantos comentarios...

...odio los muros y las fronteras...

:)

Andrea dijo...

Y gracias a Dios los niños juegan hoy, riendo, ignorantes de los errores del pasado. Te agradezco la visita y tus palabras. Ha sido un placer recorrer tu blog, te sigo también, para conocerte mejor, un abrazo Virgi.

virgi dijo...

Sabes bien, Jin, que te extraño.
Así que ahora me alegra esa mano tiznada...¿estuviste empujando algún muro? Besitos

Hola Beauséant, como pantera negra que te veo, tal vez tienes fácil cruzar fronteras y muros...
Aunque siempre será mucho mejor que no existan. Un abrazo felino

Gracias por venir, Andrea. Una satisfacción que te haya gustado recorrer este lugar. Besos y sonrisas