miércoles, 9 de noviembre de 2016

Prestancia






Conducía de maravilla: las curvas las cogía perfectas, aceleraba en el sitio justo, frenaba con delicadeza, los cambios los hacía en el momento adecuado. Su coche era un brillo sobre cuatro ruedas, ni abolladuras, ni roces, los neumáticos con el dibujo completo, el motor sin una mancha, los cristales impolutos.
En definitiva, era un auténtico Fangio al volante de un Seiscientos.



Fotos y texto, Virgi



41 comentarios:

Beauséant dijo...

hay mucha gente así, ¿verdad? gente que si hubiesen tenido la oportunidad, la herramienta precisa, habrían dado la campanada.. pero nadie lo sabe, nadie apostorá nunca por ellos y toda su vida será una constante frustración...

virgi dijo...

Sí, Beauséant, gente que de sus pequeñas cosas hacen virguerías y se sienten bien orgullosas. En el caso del personaje, creo que es feliz con su cochecito, sabe que muchos lo envidian (suele pasar).
Besos y gracias por al rapidez, eres tú también una especie de Fangio?

tecla dijo...

Yo conozco alguno así también. Claro que les envidian, como que no es para menos.
Donde hay amor....
Frederick Niche en El valor de las cosas decía que las cosas valen en la medida en que las amamos.

Genín dijo...

No se, tanta perfección da un poco de repelús ¿No?
Besos y salud

virgi dijo...

Hay pequeñas cosas que no tienen ningún valor, Tecla, y sin embargo, para nosotros son importantes, suelen tener un significado que los demás no entienden.
No conozco a F. Niche, querida, pero si tú me lo nombras, lo tendré en cuenta.
Un fuerte abrazo.

virgi dijo...

Sí, Genín, en realidad lo escribí con un punto de ironía. por algunas personas que presumen mucho sin tener de qué (aunque en este caso, mérito tiene por su extremo cuidado, desde luego).
Besos y besos.

Ximens dijo...

Pues me parece fantástico, querer y cuidar las cosas sencillas como si fueran joyas. Las fotos preciosas.

Juan L. Trujillo dijo...

Ya no tengo coche, cuando cumplí los 80 años, se lo regalé a mi nieta mayor. No he sido de los que ha cuidado en exceso los que he tenido. Siempre pensé que era el coche el que tenía que estar a mi servicio y no yó al servicio del coche.
Muy buenas, (como siempre) , las fotos.
Un beso.

virgi dijo...

Yo admiro a gente como ésta, Ximens, cuidadosos y manitas para sus cosas, lo único es que muchas veces son algo maniáticos.
Besos y gracias por los piropos.

virgi dijo...

Sí, yo también pienso parecido, Juan L., aunque me preocupo de lo esencial (aceites, cambios, neumáticos), no pierdo el tiempo en tenerlo súper limpio y esas cosas.
Seguro tu nietos te adoran, no por lo que les regales, sino porque eres una persona encantadora. Por aquí ya se percibe.
Un fuerte abrazo

de barro y luz dijo...

Las fotos, fantásticas por cierto, no son de un 600 pero dan una idea del brillo :) . Sería un humilde 600, ¡pero cómo lo quería!

Bsss

virgi dijo...

Jajajaja, no, no son de un Seiscientos, pero quizás el hombre consiguió ese color a base de dedicación, que es lo importante, querido De barro y luz.
¿Sabes que no logro entrar a comentarte? Lo intentaré de nuevo, abrazos y besos.

XuanRata dijo...

Esa atención a los detalles y ese gusto por lo bien hecho: no hay mejor forma de vivir el presente, aunque sea en un seiscientos.

Besos

Franziska dijo...

Ese matiz jocoso, la sorpresa final, porque hay que reconocer que nos has engañado con las fotografías -por cierto, buenísimas- y tus descripciones del personaje, me llevaron a pensar que escondía una critíca. No es así, porque hay respeto y admiración y, puede ser, que el personaje sea un juego para lucir tus fantásticas fotografías.

Un 600 fue el primer coche que compró el padre de mis hijos y te puedo asegurar que no exagero: lo abandonaba con pena todas las noches. Si hubiera sido posible, lo habría subido a casa pero viviamos en un cuarto sin ascensor. ¡¡¡Gracias a Dios!!!

Un abrazo. Franziska

virgi dijo...

¿Ves, Xuan? Lo has resumido en pocas palabras. Es lo que tiene tener la cabeza bien amueblada, sí señor, me admiras siempre.
Besotes.

virgi dijo...

Jajajaja, Franzis, que oportuna tu anécdota, además me la creo y hasta logro verla. El Seiscientos fue un coche importante en nuestro país y ahora se considera un clásico. Como dije más arriba, son admirables estas personas que cuidan sus cosas de tal manera que se revalorizan sólo de verlas, aunque sean consideradas de poca importancia por otra gente. Lo que vale es lo que nosotros le damos valor, lo demás son tonterías y lujos innecesarios.
Abrazo más que grande.

diego dijo...

Me gusta la gente que se conforma con lo que tiene, y lo disfruta sin envidiar al que tiene más, o más bonito, o más caro. Así veo yo al prota de tu historia que seguro va silbando mientras conduce su maravilloso buga :)

Isabel dijo...

Ja,ja,ja ¡pobre! El mejor día se la pega admirando esos tan chulos que tu retratas.
Abrazos

Ernesto. dijo...

Las imágenes la tienen, sin duda.

Aprendí en un Seiscientos... Y si bien después no tuve ninguno, reconozco de en eso de Fangio, ¡uno más!

Original entrada.

Un abrazo, Virgi.

Beauséant dijo...

sí :) me sorpendio ser el primero en un blog tan concurrido y no podía dejar pasar la oportunidad.

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Espléndida reflexión la que nos ofreces Virgi. A veces solo deseamos tener lo mejor y lo más bonito. Es necesario cuidar lo que tenemos, pero ella tiempo que me queda libre y a veces es poco, prefiero dedicarlo a los míos y para mí.
Besicos muchos.

virgi dijo...

Silbando y seguro de si mismo, querido Diego, ¿qué importa la opinión de los otros ni si tienen cosas mejores? Él es un tipo sencillo y vive del diez con lo que tiene.
Besos y abrazos

virgi dijo...

Seguramennte, Isabel, yo he conocido varias personas así, sobre todo con su coche. Besitos, mi niña.

virgi dijo...

Pues yo tuve un 2 caballos, Ernesto, y ahora casi sigo siendo una Fangia jiji, pero sin muchos brillos, eso me cansa.
Abrazos grandes.

virgi dijo...

¿Concurrido? Vaya, pues sí que me sorprendes, Beauséant...¿no te has fijado que los blogs han decaído mogollón? Bueno, yo contenta con la gente que me visita, todos escogidos, sí, sí.
Un fuerte fuerte abrazo

virgi dijo...

Indudablemente, Nani. Necesito y cuido mi coche, pero no pierdo tiempo en que brille, le hago lo mínimo, ya tenemos bastantes ocupaciones, no?
Mi abrazo cálido, chiquilla.

Ernesto. dijo...

Cierto que los blogs han decaído bastante... Unos por otros han dejado de publicar o lo espacian. ¡La vida! Supongo que otras redes sociales más "dinámicas" ocupan su tiempo. También está, creo, que algunos se cansan de "decir siempre" lo mismo... y otros tener que "comentar siempre" sobre lo mismo...

En fin, hay de todo en la vida! Si bien es cierto que sigue siendo un medio de contacto válido para la comunicación y la amistad.

Podría decirse que, aventada la paja, queda el grano!

Un abrazo, Virgi.

virgi dijo...

Exacto, el grano, apreciado Ernesto, que al fin y a la postre, es lo fundamental.
Gracias por volver, besotes.

Tesa Medina dijo...

Qué recuerdos, Virgi, mi primer coche "familiar" fue un seiscientos y como el Fangio de tu relato lo mantenía impoluto, a pesar de que se calentaba en las subidas por el Pirineo, y que el suelo tenía alguna agujerito que dismulamos con unas alfombras nuevas, hasta le pusimos nombre.

No era el coche de nuestros sueños, pero lo tratábamos como si lo fuera. Luego vinieron otros mejores, más veloces, con más prestaciones, más aparentes, pero ya no hubo esa magia.

La atención a los pequeños detalles es la esencia de la vida.

Como los detalles que has encuadrado en tus bellas y coloridas fotos, que nos hacen intuir carrocerías y modelos para soñar y... hasta un autorretrato.

Me encantan los coches antiguos. Y pasarme por aquí mucho, mucho más.

Un abrazo grandote.

ñOCO Le bOLO dijo...


Efectivamente, así era yo... pero te faltó poner una referencia a la delicadeza con la que hacía el doble embrague. :)
Dos fotos espectaculares. Adivina cual me gusta más. Esa. Chica lista.

Un beso desde la única ciudad del cantábrico que mira al sur.

· LMA · & · CR ·

virgi dijo...

Tú sí que estás en los detalles, querida Tesa, se nota que tienes tremendo ojo, mira que ver mi autorretrato!
Yo tuve un Diane6 y mira que caminé con él, incluso mis alumnos me lo recuerdan, pues les daba pequeños paseítos a mediodía (tremenda locura, eso no se puede hacer ahora "ni jarto grifa") y bastante rueda que le dí.
Luego he tenido otros, pero quizás es ese el que recuerdo con más cariño, aunque yo nunca fui detallista, pobrecito!
Besitos y abrazos, cielo.

virgi dijo...

Esta chica lista sabe que te gusta la primera foto, porque la segunda no está bien centrada y además la primera tiene el detalle del picaporte...a qué acerté?
Y ya te imagino con ese doble embrague que me enseñó mi hermano y aún hoy hago en plan reminiscencia.
Besos, tesoro de chico, dime si he acertado, anda y en vez de besos, cojan la maleta. Pues eso.

ñOCO Le bOLO dijo...

Te daré otra pista.
La segunda foto es en ROJO y negro.
Hasta hay banderas así...

virgi dijo...

¡Vaya, qué frustre! :( :( :(
Y yo tan presuntuosa y segura!!!

Bueno, espero acertar a la próxima...

tanci dijo...

Me recuerda a mi esmero con mi primer coche.Siempre intentando que estuviera limpio y brillante...lustroso.Ahora he caído en desgana.Con que me lleve y me traiga voy teniendo, aunque me sigan gustando los coches.Esa carrocería me encanta y tu narración me retrotrajo a mis veinte años.Besos.

virgi dijo...

Nuestro primer coche sigue viajando con nosotras, mi niña. Yo me acuerdo del mío, Tanci, y siempre me sale una sonrisa.
Un abrazo con brillos y cariños.

Alfredo J Ramos dijo...

Excelente el contrapunto, no por esperado menos sorprendente. Me ha llevado a tararear aquel himno ya algo añejo, aunque en su día tb estuvo cargado de retranca: «¡Adelante, hombre del 600: la carretera nacional es tuya...!» Me parece que era el ya desaparecido Moncho Alpuente quien la cantaba. Un abrazo.

(Pd: sobre el declive de los blogs... Es cierto. Pero, curiosamente, en las dos o tres últimas semanas el marcador del mío mide un notable aumento de visitas procedentes de Facebook y las demás redes sociales; quizás todo acabe siendo un círculo concéntrico. Lo importante es no desfallecer.)

virgi dijo...

Mientras estemos haciendo ésto porque nos satisface, Alfredo, pues cargaremos con los pros y los contras. Colgamos los post que nos parece y si hay visitas, bien; si no, también. Aunque ciertamente, leer los comentarios siempre es agradable y gratificante, para qué negarlo.
Abrazo y par de besos.

virgi dijo...

Alfredo, en cuanto a lo del 600, me has recordado esa canción que tenía en algún sito lejano...¡ah, qué simpática y cuánto dice de esa época!
(quien la cantaba sí que no tengo ni idea)
Otro abrazo gordo

Alfredo J Ramos dijo...

La cantaba, como te decía, Moncho Alpuente al frente del grupo charanguero «Desde Santurce a Bilbao blues band». Debía de ser a finales de los 70 o por ahí.

virgi dijo...

Sí, ahora recuerdo algo de este cantante, pero en esa época estaba yo más en la cosa rockera, ya ves, pero esa letra sin embargo sí la puedo rescatar, al menos algunos trozos.
Besos y gracias por volver!!!