lunes, 27 de julio de 2015

Anhelo



Sueña la mariposa con el néctar,

ignorando que su destino es seguir así,

trémula sobre el muro. 





Conmovida,

soplo sobre sus alas de fuego, 

mas no tengo el poder 

de darle la vida.






Fotos y texto, Virgi

29 comentarios:

  1. Bueno, no sufras, quizá te consuele saber que no es una mariposa lo que soplas... :)
    Besos y salud

    ResponderBorrar
  2. ¡Ah, Genín, ya me consuelas un poco! Gracias por venir siempre tan positivo, eres un cielo.
    Besotes

    ResponderBorrar
  3. Menudo colorido tienen las fotos… Esas flores traspasan la pantalla, apresan con su vistosidad alegre.
    Tus palabras, como siempre, llenas de una sensibilidad exquisita.
    Un besote bien grande, querida Virgi.

    ResponderBorrar
  4. Cielos, qué conmovedor.. El sistema como un enfrentamiento ante la fatalidad del destino, una triste resignación pese a la esperanza viva.
    Muy bello en verdad.

    ResponderBorrar
  5. Hoy tu texto me toca, eso sueño y quisiera con una amiga que se me ha ido de pronto.
    Besos, virgi.

    ResponderBorrar
  6. ¡Ah. mi niña, Isabel, lo siento! Son duras las ausencias y cuando son de amigas verdaderas, son tristísimas. Mi abrazo emocionado y cariñoso.

    ResponderBorrar
  7. Le has dado vida con tu foto y tus palabras... he vuelto dos veces a tu blog para ver si aún seguía ahí.


    Bss

    ResponderBorrar
  8. Tu me das la vida a mi, cada vez que te leo, Virgi.
    Creo que vives en el lugar más iluminado del mundo.
    Un abrazo.

    ResponderBorrar
  9. Amiga, algunos anhelos son imposibles de alcanzar...

    Digan lo que digan, algunos son imposibles

    Un abrazo

    ResponderBorrar
  10. No sé, de alguna forma perdura en las palabras... Un abrazo.

    ResponderBorrar
  11. Bonita mariposa la que has fabricado, aunque no tenga vida, tiene belleza y eso ya es algo importante:).
    Todo color, síntoma de felicidad.
    Besos

    ResponderBorrar
  12. Pues sí, sigue y seguirá, querido Gato. Según la encontré, flor de papel, transmutada en mariposa.
    Besotes, guapo.

    ResponderBorrar
  13. Bueno, Tecla, iluminado, no sé; luminoso, bastante.
    Si vienes, ya me dirás, muuuuuuchos besos.

    ResponderBorrar
  14. Sí, Ildefonso, lo sabemos.
    Y la mariposa creo que también.
    Abrazos cariñosos

    ResponderBorrar
  15. Hay soplos divinos, querido Diego. Y el mío no lo es. Ni ganas.
    ¿Sabes que te abrazo con fuerza y sonrisas?

    ResponderBorrar
  16. La palabra...¿qué seríamos sin ella, Joven?
    Abrazo a tu sensibilidad.

    ResponderBorrar
  17. Bien que te guste, querida Ginebra, pero me la encontré clavada al muro de una ermita, después de unas fiestas.
    Besos y un achuchón

    ResponderBorrar
  18. Pues me reconfortas, Amapola Azul, ojalá levante el vuelo.
    Besitos y gracias por tu esperanza.

    ResponderBorrar
  19. Esa vida que crees incapaz de dar, la has concebido con tus palabras. Nosotros no la veremos revolotear y cumplir sus ciclos pero sí ha vivido unos instantes en nuestra imaginación: eso ha sido un acierto.

    Has publicado sin abrir comentarios y ha sido hermoso contemplar cielos, tierras oscuras, piedras, flores, casas y quesos -tienen una pinta muy apetitosa- pero, al fín, se agotan todas las cosas que están en primer plano y nos paramos a pensar en los protagonistas que son los hombres y mujeres que han ocupado ese hermoso lugar.

    Un abrazo. Franziska

    ResponderBorrar

  20. Siempre preciosas, evocadoras y didácticas tus fotos y mensajes.

    Un abrazo grande, grande, hasta tu silencio.

    ResponderBorrar
  21. Muy querida Franzis, gracias por tus visitas, dedicadas, sensibles, hermosas.
    Y, efectivamente, en Gran Canaria hay quesos fabulosos, que ya han recibido numerosos premios internacionales.
    Abrazos y más abrazos.

    ResponderBorrar
  22. Mira, Soco, mi silencio será algo largo. Me cuesta publicar (no estoy inspirada) y me cuesta visitar por no sé qué incompatibilidades de unos sistemas informáticos con otros..en fin, un lío que al que no llego.
    Gracias por aceptarlo y comprenderlo, besos, querida, besos.

    ResponderBorrar
  23. Ay, esas mariposillas que nos acompañan y que se quedan por el camino.Ese soplo de vida hubiera sido definitivo para seguir...Besos y más besos.

    ResponderBorrar
  24. Mariposillas que van y vienen como la vida misma.
    No les digamos nunca que no, por muy mortecinas que las veamos.
    Querida Tanci, un achuchón.

    ResponderBorrar